Puedes montar el plan de negocio antes de constituir la sociedad. Escribes tus hipótesis (qué vendes, a qué precio, cuándo cobras, qué gastas, qué inversión necesitas) y salen la cuenta de resultados, el balance y la tesorería proyectados a tres o cinco años. El balance cuadra por construcción, porque lo calcula el mismo motor de partida doble que llevará tus cuentas.
Tienes una idea
Sabes qué quieres vender y más o menos a cuánto. Nada más.
Montas el plan
Escribes las hipótesis y salen resultados, balance y caja proyectados. Sin tener empresa.
Constituyes
El plan te ha dicho cuánto capital necesitas y en qué momento haría falta financiación.
Empiezas a facturar
El plan de cuentas ya está sembrado. El primer asiento sale el primer día.
Comparas
Lo previsto y lo real, uno al lado del otro, mes a mes.
Sabes de antemano en qué meses vas más justo de caja, con margen de sobra para pedir la financiación cuando aún es barata.
Punto de equilibrio: cuánto tienes que vender para no perder dinero.
Escenarios para comparar el optimista con el prudente sin rehacer nada.
Seis pantallas. La contabilidad, mejor entre bastidores: tú introduces ventas, gastos, personal, inversiones y financiación; Teselia hace las cuentas.
Paso 1 de 6
Introduce cada producto o servicio y el recuadro muestra cómo afecta a los resultados, al balance, que recoge lo que tienes y debes, y a la caja.

Pulsa la pantalla para verla a tamaño completo.
Si llevas una empresa, tendrás todas las funciones abiertas y no necesitarás tarjeta. Puedes fotografiar una factura, pedir un asiento al asistente, subir el diario en Excel o fichar desde un enlace de WhatsApp. El ERP incluye presupuestos, pedidos, albaranes, almacén, fabricación y TPV. Admite régimen común, Navarra, País Vasco y Canarias, con servidores en París, dentro de la UE. Si decides seguir, añade las demás empresas.